Control de Plagas
Generadores de Ozono » Control de Plagas
En los últimos años, la eficiencia del ozono como insecticida se ha evaluado en distintos estudios. En 2017 se determinó que el ozono es tiene actividad insecticida en cuatro especies de insectos que infectan productos alimentarios de elevada importancia económica. Tras aplicar ozono gaseoso sobre escarabajos y gorgojos resistentes y sensibles a la fosfina, los autores establecieron que una exposición de 0,42 g/m3 (200 ppm aprox.) durante 1 hora era suficiente para elevar los porcentajes de mortalidad, al 82-100% y suprimir la siguiente generación en las cuatro especies testeadas.
La aparición de nuevas aplicaciones como esta representa un alto valor añadido para los agricultores que más rápido se adapten a las nuevas técnicas de manejo agrícola, que lejos de incrementar las materias activas sobre sus cultivos, emplean técnicas alternativas y eficaces, de manera análoga a lo que sucedió hace tan solo unos pocos años (2012 – 2014) con la aparición de los bioestimulantes, cuyo uso hoy en día está extendido en prácticamente todos los cultivos.
Si bien la fenología de cada cultivo es determinante en las dosis y tiempos de exposición al ozono, un reciente estudio publicado 2019 consiguió eliminar por completo el escarabajo Callosobruchus maculatus, que afecta a las legumbres en post-cosecha. El estudio establece los porcentajes de mortalidad para las diferentes etapas de desarrollo del coleóptero, con un claro efecto del incremento de la concentración de ozono y su tiempo de exposición sobre la tasa de mortalidad
En ocasiones las plagas se localizan dentro de los granos de cereal, donde están protegidos de la mayor parte de insecticidas. Existen estudios en la literatura donde se cuantifica la concentración óptima de ozono para controlar todas y cada una de las etapas de 11 especies de plagas sobre productos en post-cosecha. Generalmente, las etapas en las que el insecto se mueve libremente pueden controlarse mediante tratamientos de 35 ppm de ozono durante 6 días. Cuando se traslada al interior del grano, se requieren concentraciones mucho mayores (135 ppm durante 8 días) para acabar con él.